La #Cuba revolucionaria defiende su soberanía y vencerá

Por Marilia Guimarães

La soberanía cubana nació tras diversas luchas de liberación contra el colonizador, pero fueron los barbudos jóvenes soñadores, valientes, audaces, determinados, que durante tres años de lucha insurreccional aglutinaron a todo el pueblo en torno a una solo causa – derribar la dictadura de Fulgencio Batista  – tirano sanguinario, servil a los interesares del gobierno norteamericano, de la mafia y el crimen organizado, quien convirtió a Cuba en el patio trasero del imperio, transformando la isla más hermosa del Caribe en un prostíbulo al servicio de la mafia.

Al amanecer del 1 de enero de 1959, el pueblo cubano tiraba a la basura el periodo más negro de su historia, liderado por un joven abogado y respaldado por otros tantos jóvenes revolucionarios, hombres, y mujeres armas en puño, que a lo largo del tiempo iban sumándose a la lucha revolucionaria. Desde aquel enero, el mundo no fue el mismo. Fue posible, real, palpable construir una nueva sociedad.

En medio del tercer milenio, los Estados Unidos incrementan el bloqueo económico, político, comercial y financiero, firmado en 1962, por el Presidente demócrata John F. Kenendy. Sin embrago desde hace más de sesenta años la esperanza rompe en pedazos la ciega torpeza y va adelante sin pedir licencia.

Desde los primeros días del triunfo de la Revolución, Cuba pare una nueva experiencia de forma de vivir. Un nuevo tipo de organización civil, cultural, educacional, científica y de pensamiento. Como expresará el Comandante Fidel en uno de sus discursos: “este pueblo será formado por hombres de pensamientos y hombres de ciencia”.

En marzo de 59 se crea el ICAIC – Instituto Cubano de Artes Cinematográficas, en abril inaugura Haydée Santamaría, guerrillera de la Sierra Maestra, la «Casa de las Américas » espacio para todos los intelectuales del mundo. No conozco un filósofo o compositor comprometido con la humanidad que no haya, charlado, conquistado un premio literario o tocado guitaras, abrigados por aquellas paredes que resisten como templo cultural. La UNEAC – Unión de los Escritores y Artistas – se funda hace 60 años a raíz del histórico discurso de Fidel, “Palabras a los intelectuales”.

Los pioneros alfabetizadores de los años sesenta transformaron cada rincón del país en una inmensa fiesta literaria. Los cubanos de los lejanos rincones de la Sierra, hasta los que vivían en la Capital aprenderían a leer y escribir, seguir sus estudios y llegar a la Universidad. Podrían ir al encuentro del futuro. Leer y escribir es el sueño mayor del ser humano. Palacetes abandonados, antes habitados por dueños de grandes fortunas, traficantes o mafiosos, fueron adaptados en centros de enseñanza hasta la construcción de escuelas para todos.

La isla despierta una curiosidad inmensa. De Jean Paul Sartre a Marilyn Monroe, de Glauber Rocha, a Jorge Amado de Víctor Jarra, a Roque Dalton – poeta guerrillero asesinado en El Salvador. Llegan de todas partes a los congresos de pedagogía, y otros eventos de diversas índoles que demuestran la admiración del mundo hacia la isla solidaria.

Años tras años, el imperio ataca con atentados terroristas a la Revolución Cubana, detonan explosivos en el Parque Coney Island, la fiebre porcina, el dengue hemorrágico, desarrollado en los laboratorios del norte, el terrible atentado al avión de Cubana de Aviación-Crimen de Barbados-, cientos de intentos de asesinato al Comandante Fidel Castro, la explosión de una bomba en el Hotel Copacabana-Miramar-entre muchos más. Al no poder con la dignidad y fortaleza de los cubanos, entonces implementan la propaganda fake de un mundo mejor al otro lado del mar, para alentar una migración ilegal. Pero la libertad no es un jeans azul, o una cuenta bancaria rellena. La Libertad es compleja, la libertad es vivir con nuevos valores éticos, es poder comenzar a vivir nuevos días de lucha, conquistas, determinación, con mucha voluntad. Es poder disfrutar de un nuevo y mejor ciclo histórico.

Durante todas estas décadas Cuba ha regalado su bien más precioso, la solidaridad con los oprimidos y los que menos tiene. El salvar vidas, no le es perdonado. Los contrarrevolucionarios mercenarios reciben cuantías considerables para desestabilizar la tranquilidad en las calles e impedir los cambios implementados a raíz del último Congreso Partido Comunista de Cuba.

Deciden atacar, esta vez, incitando a los artistas-que no lograron tener sus quince minutos de fama – desencadenando falsa inestabilidad en el país. Ahora antes la agudización de las necesidades económicas, en medio de una pandemia, se manipula a la juventud a salir a las calles como suele acontecer en América Latina, es un juego orquestado por la CIA y amparado por los gobiernos genocidas del Cono Sur como Brasil, Colombia y la extrema derecha en Ecuador.

Pero el Caimán barbudo para unos, la isla de Fidel para otros, el pequeño trecho de tierra que irradia poesía, amor, armonía, sostenidos y bemoles para los dotados de extrema sensibilidad, la tierra de los más revolucionarios, el ejemplo de coraje y solidaridad  decidió escribir su propia  historia y lo seguirá haciendo.

Cuba construyó a través del conocimiento y la ciencia una nueva sociedad, un hombre nuevo. Así mismo acumula fuerzas , gana espacios, desliza, encuentra brechas y se agiganta delante del bloqueo que pretende matar de hambre al pueblo aguerrido de Cuba, al impedir la entrada de los navíos transportando petróleo, medicinas, comida, piezas de repuesto, equipos para enfrentar la Pandemia del COVID 19. Pero ante esta agresividad resiste y vencerá.

Cuba conquistó la libertad con las armas, con muchas vidas perdidas, con la participación todo un pueblo enérgico y viril, que viviendo todas las vicisitudes posibles defiende su soberanía y empuña con altivez su bandera que no quedó rota en la Batalla.

Díaz-Canel: “Vamos a ponerle corazón a la obra común!”

Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en el acto de reafirmación revolucionaria, en la explanada de La Piragua, La Habana, el 17 de julio de 2021, «Año 63 de la Revolución».

Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana;

Pueblo de Cuba, cubanas y cubanos;

Compatriotas:

¡Viva Cuba Libre! (Exclamaciones de: «¡Viva!»).

Libre de injerencias extranjeras y libre del odio que han azuzado quienes llevan 60 años apretando el cuello de la nación para hacerla estallar y ahora quieren presentarse como nuestros salvadores.

Cesen la mentira, la infamia y el odio. Cuba es profundamente alérgica al odio.  ¡Y jamás será tierra de odio!

No se construye nada bueno desde el odio. El odio nos roba tiempo para amar y hasta el amor mismo si lo dejamos entrar como reacción frente al odio que nos adversa.

Lo hemos experimentado en estos días de odio desbordado en las redes sociales, redes no tan «sociales», que han sido la compañía permanente de padres e hijos en estos largos meses de pandemia, al punto de que muchos pasan más tiempo conectados a la red que conectados a la familia; esa familia, que, con unidad, puede ser invulnerable ante todo lo que la amenaza.

Una madre me contaba ayer que su hija adolescente preguntó, con lágrimas en los ojos, si eso era Cuba, al ver las imágenes de los actos de violencia que algunos de sus amigos compartieron en Facebook.

Los dueños de esas redes, los dictadores de sus algoritmos, como bien denuncia un documental reciente, han abierto al odio, sin el más mínimo control ético, las compuertas de sus poderosas plataformas.

Es un odio que fractura a la familia, a los amigos, a la sociedad, y que amenaza con llevarse muchos de nuestros valores al rincón de lo inservible.

El bombardeo de imágenes cargadas de violencia, sangre, protestas, alaridos, vandalismo, amenazas, acoso y represión no ha conocido pausas en los últimos seis días.

En las semanas previas se desarrolló una intensa operación político-comunicacional por parte de una gran plataforma de intoxicación mediática, financiada por el Gobierno de los Estados Unidos y por la maquinaria política de la Florida.

Su objetivo era alentar disturbios e inestabilidad en el país, aprovechando las difíciles condiciones provocadas por la pandemia, el bloqueo recrudecido y las 243 medidas de la administración Trump.

Realizaron en esos días actos de guerra no convencional que incluyeron llamados al estallido social, a la violencia, a la agresión a agentes policiales, al vandalismo y al sabotaje.

Utilizaron para ello sistemas de inteligencia artificial y Big Data, cibertropas y actos de ciberterrorismo para promover la fabricación artesanal y uso de armas o elementos incendiarios, acciones integradas de acoso, chantaje o financiamiento a líderes digitales o influencers internacionales.

Contaron con la complicidad de una poderosa transnacional que les permitió violar impunemente sus propias regulaciones, y desatendió las legítimas denuncias de los usuarios y de algunos medios de prensa y agencias cablegráficas.

La Televisión Cubana ha puesto en evidencia los objetivos de esta campaña al reconstruir en secuencia los acontecimientos del pasado domingo.

Primero se convocaron las protestas, después se construyó el relato falso de los hechos para generar reacciones emotivas de solidaridad con los manifestantes, y luego se desataron las acciones vandálicas que ocurrieron horas antes de nuestra improvisada comparecencia en televisión al regreso de San Antonio de los Baños.

Está clara la ruta de la infamia. A posteriori, todos los hechos se han presentado desordenadamente, como si fueran fruto de nuestro legítimo llamado a los revolucionarios a defender la Revolución.

La historia se pretende contar al revés. No importa lo que haya dicho, no cuentan los llamados a la unidad, la paz y la solidaridad entre todos. La interpretación malintencionada es que se convocó a una guerra civil.

Podremos desmontar las llamadas fake news, desmenuzar las mentiras, mostrar cómo se fabricó toda la falsa realidad de Cuba en escenarios virtuales, pero ya han causado un daño inconmensurable al alma nacional, que tiene entre sus valores más sagrados la tranquilidad ciudadana, la convivencia, la solidaridad y la unidad.

Estamos bajo el fuego sofisticado de una ciberguerra que incluye el ciberterrorismo y el terrorismo mediático en su instrumental agresivo.

Las denuncias del Canciller cubano el pasado martes no han sido contestadas. No ha habido ni un intento de respuesta por parte de las autoridades del Gobierno Republicano de la Florida sobre los fondos asignados a estos proyectos, con los cuales pretenden atacar al país y, al mismo tiempo, desarmarlo de sus posibles medios de defensa.

No solo el Minrex, también el sitio de la Presidencia, el popular portal de noticias y análisis sobre la realidad cubana Cubadebate, Granma, Juventud Rebelde y, prácticamente, todos los medios públicos cubanos están sufriendo ataques intermitentes con denegación de servicios en medio de una atroz campaña de demonización del Gobierno.

Tratan de silenciar cualquier alternativa a la narrativa anticubana que hoy se despliega en portadas alarmistas. Los amigos de Cuba, que conocen y sufren la manipulación y el silencio, no pueden acceder a los medios cubanos y nos han enviado los reportes de denegación de acceso.

En el apogeo de la mentira se emplean imágenes falsas, lo que ya ha sido bien documentado por nuestros periodistas, se estimulan y glorifican el desacato y la destrucción de inmuebles, la compulsión al asalto y el acoso amenazante a ciudadanos y a las familias.

Ahora mismo, lo que el mundo está viendo de Cuba es una mentira, a todo un pueblo levantado contra el Gobierno y a un Gobierno que reprime a su pueblo.

No es raro que, bajo ese bombardeo mediático, algunos duden y se pronuncien suponiendo una separación que no existe.

No juzgo, no condeno. Entiendo que son avasalladoras las armas del adversario, pero ¡al lado del pueblo, con el pueblo y por el pueblo sigue estando la Revolución! (Aplausos y exclamaciones de: «¡Viva la Revolución! ¡Viva Díaz-Canel! ¡Viva el pueblo! ¡Abajo los yanquis! ¡Abajo el bloqueo!»).

No con declaraciones, sino con hechos. Cuando la etiqueta de #SOSMatanzas estaba apagándose en el ciberespacio, al lado de Matanzas y de toda Cuba no se vio a los promotores de la intervención humanitaria. Estaba el mismo pueblo noble y solidario que sufre las consecuencias del bloqueo y estaba el Gobierno cubano.

¿Quién no se estremeció al saber que vándalos de la peor entraña apedrearon la sala infantil del hospital de Cárdenas, obligando a niños y madres a buscar refugio en los baños o bajo las camas de la institución?

Mañana deberán contarse muchas historias personales de la reacción popular al ataque y al acoso, de cuánto han tenido que contenerse las fuerzas del orden por el cuidado que se les exige para evitar excesos; pero que nadie se equivoque: la mayoría del pueblo, del mismo pueblo agobiado e irritado por las carencias que nos demanda mejor gestión de Gobierno, pide también que se ponga coto a la violencia (Aplausos y exclamaciones de: «¡Vivan nuestros médicos!»).

Compatriotas:

Ninguna mentira se ha levantado por casualidad o error. Todo está fríamente calculado según el manual de guerra no convencional.  Ya habló el impresentable de la oea, ministerio de colonias al que nos honra no pertenecer.

No estamos especulando. Hablan unos para que después se pronuncien otros. Ahí está, al acecho, el ala dura del Congreso norteamericano afilándose los dientes y exigiendo a sus adversarios políticos de la actual administración que actúen ya contra Cuba, que convoquen al Consejo de Seguridad, y que consideren un acto hostil y una amenaza a la sacrosanta Seguridad Nacional del imperio cualquier intento de emigración masiva hacia sus costas.

Nada de esto es nuevo. Lo han intentado otras veces. Es su manera de poner a la administración adversaria contra las cuerdas, y tratar de hacerles cumplir a ellos el propósito jamás logrado de borrar del mapa el mal ejemplo de esta pequeña Isla, empeñada en mantenerse soberana e independiente cuando tantos se pliegan a sus órdenes (Exclamaciones de: «¡Que lo sepan los nacidos y los que están por nacer, nacimos para vencer y no para ser vencidos!» (Aplausos).

Casi con la leche materna, nuestros padres nos inculcaron una advertencia martiana: «Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, y los que odian y deshacen», nos dijo el Apóstol.

¡Cuba seguirá fundando!  Lo está haciendo ahora mismo, con las primeras dos vacunas latinoamericanas: Abdala y Soberana (Aplausos y exclamaciones de: «¡Viva la Medicina cubana!» Exclamaciones de: «¡Viva!»). Lo está haciendo también con otra noticia que la maldad ha querido esconder: el ciento por ciento de eficacia frente a la gravedad y el fallecimiento que probó la tercera fase de los ensayos clínicos de Abdala (Aplausos y exclamaciones de: «¡Viva!»).

Cuando un pueblo ha llegado tan lejos en la realización de sus sueños y en la conquista de derechos, que para medio planeta son una quimera, no lo detiene ni la violencia ni el miedo.

Nada de esto que denunciamos hoy nos aparta de la necesaria autocrítica, de la rectificación pendiente, de la revisión profunda de nuestros métodos y estilos de trabajo que chocan con la voluntad de servicio al pueblo, por la burocracia, las trabas y la insensibilidad de algunos que tanto dañan.

Hoy vengo a reiterar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como Gobierno y como pueblo, revisado a la luz de los posibles errores de estos años de presiones intensas, particularmente, los dos últimos.

Compatriotas:

No es por capricho que nos reunimos aquí esta mañana en medio de una compleja situación epidemiológica. Respetando en lo posible las medidas sanitarias y de distanciamiento físico, los hemos convocado para denunciar una vez más el bloqueo, la agresión y el terror. No podíamos dilatar este encuentro, el enemigo ha vuelto a lanzarse con todo para destruir la sagrada unidad y la tranquilidad ciudadana.

¡Ratificamos que Cuba es de todos! (Aplausos y exclamaciones de: «¡Viva Cuba!» «¡Vivan los cubanos!» «¡Viva la unidad!» «¡Viva Raúl!»  «¡Viva Díaz-Canel!»).  ¡Venceremos!

Les comparto sentimientos y reflexiones, estados de ánimo, disposición y convicciones (Aplausos y exclamaciones de: «¡Pa’ lo que sea, Díaz-Canel, pa’ lo que sea!  ¡Pa’ lo que sea, Díaz-Canel, pa’ lo que sea!»).

Solo podremos tener más si creamos más. Lograremos lo que nos propongamos empujando todos juntos la obra. Por delante tenemos el inmenso ejemplo de la Ciencia cubana, que se propuso y logró en tiempo récord, y apenas sin recursos, dos vacunas y otros candidatos vacunales que nos permiten enfrentar el futuro con esperanzas que otros pueblos no tienen.

Si hemos podido en algo tan colosal y difícil, ¿qué no podremos en otras áreas?

Y, sobre todo, cuánto más podremos si articulamos los diálogos pendientes, rescatando la obra social, promoviendo mayor atención a sectores vulnerables, a los barrios, apoyados en la experiencia de la obra que nos legó el Comandante en Jefe, en años tan desafiantes como estos; a eso llamaba Gerardo.

La Revolución Cubana borró para siempre las semillas de la maldad, del odio, del deshonor y el crimen. Es importante por eso, que busquemos las causas profundas de la violencia que puja por emerger ante las necesidades, y que cumplamos la labor pendiente para hacer que predomine en la herencia cubana el gen de los bravos, de los honestos, de los justos, de los honorables, de los alegres hijos de esta tierra cubana (Aplausos y exclamaciones de: «¡Abajo el bloqueo!» «¡Abajo la agresión imperialista!»).

«Solo el amor convierte en milagro el barro/ Solo el amor alumbra lo que perdura», hemos cantado mil veces con el martiano Silvio.

¡Vamos a ponerle corazón a la obra común, un corazón del tamaño de nuestras dificultades! ¡Juntos podemos! (Aplausos y exclamaciones de: «¡Juntos podemos, juntos podemos, juntos podemos!»).

¡Que viva Cuba soberana, independiente y socialista!  (Exclamaciones de: «¡Viva!»)

¡Cuba de amor, Cuba de paz, Cuba de unidad, Cuba de solidaridad! (Exclamaciones de: «¡Viva!»)

¡Cuba de todos los cubanos que, estén donde estén, trabajan por verla avanzar con sus propias piernas y sus propios brazos hacia un destino de prosperidad posible! (Exclamaciones de: «¡Viva!»).

¡A Cuba ponle corazón!  ¡Ponle corazón a la Patria, a la Revolución, al Socialismo!

¡Venceremos! (Exclamaciones de: «¡Venceremos, venceremos, venceremos!» «¡Juntos podemos, juntos podemos!»).

Fonte: Granma

CON CUBA EN EL CORAZÓN

Por Luis Hernández Navarro

He encontrado médicos cubanos en los barrios más pobres y en las comunidades más alejadas de países como Venezuela, Bolivia, Brasil o México. Cuidan la vida y la salud de los más humildes. Van a los lugares a los que muchos doctores de esas naciones no quieren ir. Sé que no solo están allí, que curan enfermos en las regiones más remotas del planeta.

La primera ocasión en la que visité la Escuela Latinoamericana de Medicina en La Habana me pareció que me encontraba en una sesión de la Organización de las Naciones Unidas. Estaban allí, estudiando y conviviendo, gracias a la generosidad y la ciencia cubana, jóvenes de casi un centenar de países, practicantes de las más diversas religiones y creencias. Al regresar a sus países ejercen una medicina humanista en plena selva de servicios sanitarios orientados a la ganancia privada.

Lo mismo he visto que pasa con los maestros cubanos. Me he topado con ellos en tareas de alfabetización en estados como Michoacán y Oaxaca. Realizan su labor con una entrega, eficacia y abnegación ejemplares.

Cuba es sus médicos, enfermeras y maestros. Pero es mucho más que ellos. Es, también, un pueblo ejemplar que, sufriendo el más criminal bloqueo económico, construye día a día una sociedad nueva más justa, equitativa, solidaria, fraterna, cooperativa. Una sociedad socialista.

Cuba no es lo que la propaganda del Imperio pretende hacernos creer que es. Y tan no lo es, que ha tenido que difundir a través de los grandes medios de comunicación, imágenes de protestas realizadas en Barcelona o durante la Primavera Árabe, como si hubieran sucedido en la Isla. Y, de paso, nos ha contado todo tipo de mentiras sobre lo que allí sucede, mientras guarda silencio cómplice sobre la represión en Chile y en Colombia y oculta las verdaderas causas del magnicidio en Haití.

Cuba socialista es un ejemplo para la humanidad. Hace muchas décadas es, para quienes creemos que un otro mundo es posible, un faro que ilumina las luchas de liberación de los pueblos, en medio de la noche oscura del capitalismo rapaz. Que no nos quepa duda alguna: ¡Cuba vencerá!

*Coordinador de la sección de Opinión del diario mexicano La Jornada.

Cuba Resiste!

Por Frei Betto

Poucos ignoram minha solidariedade à Revolução Cubana. Há 40 anos visito com frequência a Ilha, em função de compromissos de trabalho e convites a eventos. Por longo período  intermediei a retomada do diálogo entre bispos católicos e o governo de Cuba, conforme descrito em meus livros “Fidel e a religião” (Fontanar/Companhia das Letras) e “Paraíso perdido – viagens ao mundo socialista” (Rocco). Atualmente, contratado pela FAO, assessoro o governo cubano na implementação do Plano de Soberania Alimentar e Educação Nutricional. 

Conheço em detalhes o cotidiano cubano, inclusive as dificuldades enfrentadas pela população, os questionamentos à Revolução, as críticas de intelectuais e artistas do país. Visitei cárceres, conversei com opositores da Revolução, convivi com sacerdotes e leigos cubanos avessos ao socialismo. 

Quando dizem a mim, um brasileiro, que em Cuba não há democracia, desço da abstração das palavras à realidade. Quantas fotos ou notícias foram ou são vistos sobre cubanos na miséria, mendigos espalhados nas calçadas, crianças abandonadas nas ruas, famílias debaixo de viadutos? Algo semelhante à cracolândia, às milícias, às longas filas de enfermos aguardando anos para serem atendidos num hospital? 

Advirto os amigos: se você é rico no Brasil e for viver em Cuba conhecerá o inferno. Ficará impossibilitado de trocar de carro todo ano, comprar roupas de grife, viajar com frequência para férias no exterior. E, sobretudo, não poderá explorar o trabalho alheio, manter seus empregados na ignorância, “orgulhar-se” da Maria, sua cozinheira há 20 anos, e a quem você nega acesso à casa própria, à escolaridade e ao plano de saúde.

Se você é classe média, prepare-se para conhecer o purgatório. Embora Cuba já não seja uma sociedade estatizada, a burocracia perdura, há que ter paciência nas filas dos mercados, muitos produtos disponíveis neste mês podem não ser encontrados no próximo devido às inconstâncias das importações.

Se você, porém, é assalariado, pobre, sem-teto ou sem-terra, prepare-se para conhecer o paraíso. A Revolução assegurará seus três direitos humanos fundamentais: alimentação, saúde e educação, além de moradia e trabalho. Pode ser que você tenha muito apetite por não comer o que gosta, mas jamais terá fome. Sua família terá escolaridade e assistência de saúde, incluindo cirurgias complexas, totalmente gratuitas, como dever do Estado e direito do cidadão.

Nada é mais prostituído do que a linguagem. A celebrada democracia nascida na Grécia tem seus méritos, mas é bom lembrar que, na época, Atenas tinha 20 mil habitantes que viviam do trabalho de 400 mil escravos… O que responderia um desses milhares de servos se indagado sobre as virtudes da democracia?

Não desejo ao futuro de Cuba o presente do Brasil, da Guatemala, de Honduras e ou mesmo de Porto Rico, colônia estadunidense, à qual é negada independência. Nem desejo que Cuba invada os EUA e ocupe uma área litorânea da Califórnia, como ocorre com Guantánamo, transformada em centro de torturas e cárcere ilegal de supostos terroristas. 

Democracia, no meu conceito, significa o “Pai nosso” – a autoridade legitimada pela vontade popular -, e o “pão nosso” – a partilha dos frutos da natureza e do trabalho humano. A rotatividade eleitoral não faz, nem assegura uma democracia. O Brasil e a Índia, tidas como democracias, são exemplos gritantes de miséria, pobreza, exclusão, opressão e sofrimento. 

Só quem conhece a realidade de Cuba anterior a 1959 sabe por que Fidel contou com tanto apoio popular para levar a Revolução à vitória. O país era conhecido pela alcunha de “prostíbulo do Caribe”. A máfia dominava os bancos e o turismo (há vários filmes sobre isso). O principal bairro de Havana, ainda hoje chamado de Vedado, tem esse nome porque, ali, os negros não podiam circular… 

Cuba é uma ilha com poucos recursos. É obrigada a importar mais de 60% dos produtos essenciais ao país. Com o arrocho do bloqueio promovido por Trump (243 novas medidas e, até agora, não removidas por Biden), e a pandemia, que zerou uma das principais fontes de recursos do país, o turismo, a situação interna se agravou. Os cubanos tiveram que apertar os cintos. Então, os insatisfeitos com a Revolução, que gravitam na órbita do “sonho americano”, promoveram os protestos do domingo, 11 de julho – com a “solidária” ajuda da CIA, cujo chefe acaba de fazer um giro pelo Continente, preocupado com o resultado das eleições no Peru e no Chile. 

Os EUA nunca se conformaram por ter perdido Cuba sujeita às suas ambições. Por isso, logo após a vitória dos guerrilheiros de Sierra Maestra, tentaram invadir a Ilha com tropas mercenárias. Foram derrotados em abril de 1961. No ano seguinte, o presidente Kennedy decretou o bloqueio a Cuba, que perdura até hoje. 

Quem melhor pode explicar a atual conjuntura de Cuba é seu presidente, Diaz-Canel: 

“Começou a perseguição financeira, econômica, comercial e energética. Eles (a Casa Branca) querem que se provoque um surto social interno em Cuba para convocar “missões humanitárias” que se traduzem em invasões e interferências militares.”


“Temos sido honestos, temos sido transparentes, temos sido claros e, a cada momento, explicamos ao nosso povo as complexidades dos dias atuais. Lembro que há mais de um ano e meio, quando começou o segundo semestre de 2019, tivemos que explicar que estávamos em situação difícil. Os EUA começaram a intensificar uma série de medidas restritivas, endurecimento do bloqueio, perseguições financeiras contra o setor energético, com o objetivo de sufocar nossa economia.  Isso provocaria a desejada eclosão social massiva, para poder apelar à intervenção “humanitária”, que terminaria em intervenções militares”. 

“Essa situação continuou, depois vieram as 243 medidas (de Trump, para arrochar o bloqueio) que todos conhecemos e, finalmente, decidiu-se incluir Cuba na lista de países patrocinadores do terrorismo. Todas essas restrições levaram o país a cortar imediatamente várias fontes de receita em divisas, como o turismo, as viagens de cubano-americanos ao nosso país e as remessas de dinheiro.  Formou-se um plano para desacreditar as brigadas médicas cubanas e as colaborações solidárias de Cuba, que recebeu uma parte importante de divisas por essa colaboração.”
“Toda essa situação gerou uma situação de escassez no país, principalmente de alimentos, medicamentos, matérias-primas e insumos para podermos desenvolver nossos processos econômicos e produtivos que, ao mesmo tempo, contribuam para as exportações. Dois elementos importantes são eliminados: a capacidade de exportar e a capacidade de investir recursos.” 
“Também temos limitações de combustíveis e peças sobressalentes, e tudo isso tem causado um nível de insatisfação, somado a problemas acumulados que temos sido capazes de resolver e que vieram do Período Especial (1990-1995, quando desabou a União Soviética, com grave reflexo na economia cubana). Juntamente com uma feroz campanha mediática de descrédito, como parte da guerra não convencional, que tenta fraturar a unidade entre o partido, o Estado e o povo; e pretende qualificar o governo como insuficiente e incapaz de proporcionar bem-estar ao povo cubano.”
“O exemplo da Revolução Cubana incomodou muito os EUA durante 60 anos.  Eles aplicaram um bloqueio injusto, criminoso e cruel, agora intensificado na pandemia. Bloqueio e ações restritivas que nunca realizaram contra nenhum outro país, nem contra aqueles que consideram seus principais inimigos. Portanto,  tem sido uma política perversa contra uma pequena ilha que apenas aspira a defender sua independência, sua soberania e construir a sua sociedade com autodeterminação,  segundo princípios que mais de 86% da população têm apoiado.”
“Em meio a essas condições, surge a pandemia, uma pandemia que afetou não apenas Cuba, mas o mundo inteiro, inclusive os Estados Unidos. Afetou países ricos, e é preciso dizer que diante dessa pandemia nem os Estados Unidos, nem esses países ricos tiveram toda a capacidade de enfrentar seus efeitos. Os pobres foram prejudicados, porque não existem políticas públicas dirigidas ao povo, e há indicadores em relação ao enfrentamento da pandemia com resultados piores que os de Cuba em muitos casos. As taxas de infecção e mortalidade por milhão de habitantes são notavelmente mais altas nos EUA que em Cuba (os EUA registraram 1.724 mortes por milhão, enquanto Cuba está em 47 mortes por milhão). Enquanto os EUA se entrincheiravam no nacionalismo vacinal, a Brigada Henry Reeve, de médicos cubanos, continuou seu trabalho entre os povos mais pobres do mundo (por isso, é claro, merece o Prêmio Nobel da Paz).

“Sem a possibilidade de invadir Cuba com êxito, os EUA persistem com um bloqueio rígido. Após a queda da URSS, que proporcionou à ilha meios de contornar o bloqueio, os EUA tentaram aumentar seu controle sobre o país caribenho. De 1992 em diante, a Assembleia Geral da ONU votou esmagadoramente pelo fim desse bloqueio. O governo cubano informou que entre abril de 2019 e março de 2020 Cuba perdeu 5 bilhões de dólares em comércio potencial devido ao bloqueio; nas últimas quase seis décadas, perdeu o equivalente a 144 bilhões de dólares. Agora, o governo estadunidense aprofundou as sanções contra as companhias de navegação que trazem petróleo para a ilha.”

É essa fragilidade que abre um flanco para as manifestações de descontentamento, sem que o governo tenha colocado tanques e tropas nas ruas. A resiliência do povo cubano, nutrida por exemplos como Martí, Che Guevara e Fidel, tem se demonstrado invencível. E a ela devemos, todos nós, que lutamos por um mundo mais justo, prestar solidariedade.

Protestan en la Embajada de Cuba en México; piden fin a bloqueo

Más de un centenar de personas se han reunido este mediodía a las puertas de la Embajada de Cuba en México para expresar su solidaridad con la isla y demandar el fin del bloqueo comercial impuesto por Estados Unidos.

Desde antes de las once de la mañana, arribaron a las afueras de la Embajada -ubicada en Presidente Masaryk 554, Polanco-, simpatizantes de la Revolución cubana con carteles y pancartas en las que manifiestan su “apoyo total” a Cuba y al gobierno que encabeza Miguel Díaz-Canel y un firme rechazo al bloqueo.

También han llegado grupos de jóvenes que se identifican como estudiantes de distintas universidades públicas como la UNAM y el IPN, con carteles en los que escribieron mensajes como “#CubaSíBloqueoNo”.

Fonte: La Jornada

Cuba: por el fin del bloqueo

Por Carlos Heller

Hay una historia reciente en Cuba y otra que ya lleva sesenta años. La primera es la que relata la existencia de problemas, insatisfacciones y descontentos en la isla. La segunda es la historia del bloqueo, una medida que un país poderoso, los Estados Unidos, ejecuta contra otro pequeño a lo largo de seis décadas para intentar asfixiarlo y doblegarlo.

La oposición política y mediática en la Argentina simplifica el relato: cuenta la primera historia sin la segunda. Por supuesto, ello no es sostenible. Ambas están interrelacionadas: el descontento en la isla no ocurre en el vacío sino en un escenario donde el bloqueo norteamericano se ha endurecido producto de una serie de medidas dispuestas por la administración Trump y heredadas por el gobierno de Biden.

Cuba está siendo agredida y, ante una agresión de esa magnitud, debemos expresar nuestra mayor solidaridad. Además, es necesario exigir el cumplimiento del principio de autodeterminación de los pueblos. En nombre de la libertad, no es admisible intentar quitarle a otro país la libertad de tomar sus propias decisiones.

Hace unas semanas, la Asamblea General de las Naciones Unidas dictó una nueva resolución contra el bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba: 184 votos a favor, 2 en contra y 3 abstenciones. Sólo se opusieron Estados Unidos e Israel y se abstuvieron Colombia, Brasil y Ucrania.

Desde 1992, con la única excepción de 2020 debido a la pandemia, las Naciones Unidas han adoptado todos los años esta posición en contra de la medida unilateral de la potencia del norte. Francia, Inglaterra, Italia, Alemania, Reino Unido, España, Japón, la India, China, casi todos los miembros del G20 o de la OCDE, entre otros países, votaron a favor del levantamiento del bloqueo. En América Latina, salvo Brasil y Colombia, el resto de la región también apoyó el fin de la medida. Es decir: Estados Unidos, acompañado de Israel, sostiene una posición que lo aísla del mundo. Es una posición beligerante en minoría absoluta en el escenario global. En 29 oportunidades el organismo multilateral ha pedido por abrumadora mayoría el levantamiento del bloqueo. Paradójicamente, la forma de impulsar la libertad en Cuba, por parte de los EEUU, es intentando quitársela.

¿Qué significa bloqueo? Quiere decir que los Estados Unidos sancionan a todo aquel que comercie con Cuba, por ejemplo, a los barcos que tocan puerto cubano o a las compañías de seguros que aseguran a estos barcos que entran en contacto con la isla. El bloqueo también significa que Cuba prácticamente no tiene acceso a internet y que no puede operar financieramente en el mundo, entre muchas otras restricciones.

Con relación a este tema, el presidente Alberto Fernández ha dicho que “los bloqueos le están haciendo un daño incalculable a Cuba y Venezuela” y recordó que en las últimas dos reuniones del G20 pidió “por favor que se terminen los bloqueos en el mundo, porque cuando bloquean a un país bloquean a una sociedad, y eso es lo menos humanitario que existe”. Y agregó: “No soy yo quien debe decirle a los pueblos lo que tienen que hacer; ni la Argentina ni ningún país del mundo (…). Sí, tenemos que favorecer la paz de los pueblos y que los pueblos encuentren el diálogo y el camino de salida”.

El Presidente retoma una tradición que tuvo una de sus mayores manifestaciones cuando la Argentina rompió el bloqueo contra Cuba en el tercer gobierno peronista. En aquel entonces, el gobierno argentino impulsó el otorgamiento de un préstamo al país caribeño para financiar la compra de automóviles de fabricación local. Las terminales automotrices de origen norteamericano (Ford, Chrysler, General Motors) se negaron a cumplir con ese compromiso debido al bloqueo de los Estados Unidos contra la isla. El ministro de Economía argentino, José Ber Gelbard, contestó que “la Argentina no espera la autorización de nadie para que las empresas instaladas en su territorio efectúen transacciones con naciones con las que mantiene normales relaciones diplomáticas”.

En el mismo sentido, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha sostenido recientemente que para ayudar a Cuba “lo primero que se debería hacer es suspender el bloqueo como lo están solicitando la mayoría de países del mundo. Este sería un gesto verdaderamente humanitario. Ningún país del mundo debe ser cercado, bloqueado, eso es lo más contrario que pueda haber a los derechos humanos”. Además ha manifestado su “solidaridad con el pueblo cubano” y consideró que “debe buscarse una salida mediante el diálogo, sin el uso de la fuerza, sin confrontación, sin violencia. Tienen que ser los cubanos los que decidan porque Cuba es un país libre, independiente y soberano”.

En la semana, en una reunión del Grupo Hermandad en el que participan ex presidentes, ex cancilleres, parlamentarios y líderes populares de América Latina, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, realizó un informe donde afirmó que el reciente ataque contra la isla “se trata de una operación político mediática organizada desde el territorio de los EEUU y desde dominios y cuentas fundamentalmente de la Florida, con alteración de mecanismos de geolocalización, con el uso de herramientas carísimas de alta tecnología”. Rodríguez añadió que “el bloqueo de EEUU y, en particular, las 240 medidas que aplicó el gobierno de Donald Trump, en especial las más de 50 que aplicó durante la pandemia, impidieron, por ejemplo, la adquisición de respiradores o ventiladores pulmonares para terapia intensiva o afectan la producción de vacunas”.

En la misma línea de la manipulación mediática comentada por el canciller cubano, el montaje que han realizado de las imágenes de las protestas ha sido grotesco. Por supuesto, eso no quiere decir que no haya problemas e insatisfacciones en la isla. Pero, junto a ello, un aparato de falsificación de los hechos intenta hacer aparecer esas protestas como masivas y desbordadas. Por ejemplo, hay fotos adjudicadas a Cuba que no tienen nada que ver con este país. Una de ellas está contextualizada como “los cubanos quieren libertad”, pero es una foto de la celebración en Buenos Aires del triunfo argentino en la Copa América ante Brasil. Otra hace referencia “al malecón habanero” pero es de una protesta en Egipto en 2011.

Necesitan falsificar los hechos para luego poder denunciarlos.

* Diputado nacional por el Frente de Todos y Presidente del Partido Solidario

Fonte: Página 12

Como detectar notícias falsas sobre os acontecimentos de 11 de julho em Cuba?

Cuba está sob o fogo de um ataque cibernético, uma das técnicas utilizadas na guerra não convencional que está sendo travada contra nossa nação.

A agressão informática inclui o ataque às plataformas digitais institucionais e aos meios de comunicação do país; e o bombardeio da mídia se baseia na manipulação de todos os públicos possíveis com base na especulação sobre realidades fictícias e na disseminação do terror ou do descontentamento na população.

As montagens de notícias estão se tornando mais comuns a cada dia. Pessoas e meios de comunicação a serviço dos interesses econômicos e políticos que movem o que aconteceu em Cuba desde domingo, 11 de julho, constroem narrativas paralelas usando várias ferramentas, incluindo fake news.

Muita falsidade circulou nas redes sociais, na mídia contra-revolucionária e na imprensa internacional. Alguns tomam como ponto de partida a crise de saúde gerada pela Covid-19, outros fábula sobre desequilíbrios políticos, assassinatos, entre outras atrocidades.


Primeiro foram convocados os protestos, depois o falso relato dos acontecimentos foi construído para gerar reações emocionais, de solidariedade com os manifestantes, e depois, as ações de vandalismo que ocorreram horas antes do nosso improvisado aparecimento na televisão, na volta de San Antonio de los Baños, denunciou ao povo neste sábado, o Primeiro Secretário do Comitê Central do Partido e Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel.


O caminho da infâmia está claro, “A história pretende ser contada ao contrário. Não importa o que ele disse, os apelos à unidade, paz e solidariedade entre todos não contam. A interpretação maliciosa é que se convocou uma guerra civil ”, disse o Chefe do Estado, acrescentando que embora desmanteladas as chamadas notícias falsas, os inimigos da Revolução já causaram danos incomensuráveis ​​à alma nacional.

Chaves para detectar notícias falsas

A equipe cubana especializada em comunicação digital, Dominio Cuba, explica em sua conta no Twitter algumas chaves para detectar notícias falsas.

– Ler as informações completas e não se deixar levar por um título muito chamativo é fundamental para evitar ser enganado.

– Verifique as fontes.

– Pare para olhar quem assina a notícia e, em caso de dúvida, investigue essa pessoa, descubra quais as outras notícias que publicou com o seu nome ou pseudónimo. Às vezes, notícias desse tipo são encontradas em páginas não oficiais.

– Recomenda-se procurar mais fontes que contenham essas mesmas informações, este passo ajudará a verificar a sua veracidade. – – Verificar as imagens que são utilizadas, assim como usar as ferramentas do Google para determinar se elas são manipuladas.

– A revisão do domínio ou URL, bem como os comentários da postagem, também ajudará durante a verificação.


No entanto, acrescentam, o bom senso diante do implausível e a desconfiança diante de acontecimentos inéditos devem nos acompanhar sempre que alguma informação for lida, principalmente na internet.

Removendo algumas máscaras

Nos últimos dias, as redes sociais vêm desmascarando como tudo o que aconteceu em Cuba, no último domingo, 11 de julho, foi organizado. Diferentes sites refletem em seus relatos oficiais o uso de imagens fora do contexto com o intuito de vender a ideia de um país em crise de ingovernabilidade.

Em sua conta no Twitter, Dominio Cuba, afirma o seguinte:

“Biden conta a grande mentira de que #Cuba é um estado falido para apaziguar os cubanos de Miami que acreditam na grande mentira de que ele não é um presidente legítimo”.

O próprio Presidente de Cuba o negou, postando no Twitter:

“Estado falido é aquele que, para agradar a uma minoria reacionária e chantagista, é capaz de multiplicar os danos a 11 milhões de seres humanos, ignorando a vontade da maioria dos Cubanos, americanos e a comunidade internacional”.

Por sua vez, a equipe de comunicadores do projeto La Red Verdad tem se empenhado em denunciar minuto a minuto notícias falsas e fotos que circulam no meio digital para confundir a opinião pública internacional sobre o que está acontecendo em Cuba.

Entre as mentiras que foram desmascaradas e depois compiladas por esta equipe nos últimos dois dias, estão:

– A Reuters América Latina especula e confunde ao dar voz a um operador político tendencioso contra Cuba.

– No Facebook, eles usaram o retorno de médicos cubanos em um avião da Força Aérea mexicana para tentar criar a ideia de que tropas estavam chegando.

– No twitter, publicaram imagens das expulsões das assembleias eleitorais na Catalunha como se tivessem ocorrido recentemente em Cuba.

– No Facebook, vários usuários das redes sociais estão se transformando em verdadeiras máquinas de notícias falsas contra Cuba. Circulou uma foto que não é de protestos em Cuba, mas de tumultos em Londres antes da final do Eurocopa 2020.

– No twitter, eles usam uma foto que não é dos protestos de 11 de julho em Cuba, mas das manifestações de Madrid em 2012 apoiando a mineração de carvão.

Houve tanta avalanche de desinformação contra Cuba que meios de comunicação como a RTVE, a televisão espanhola e a própria agência de notícias EFE ativaram seus sistemas de verificação de notícias falsas, incluindo os seguintes:

– Uma foto de uma passeata com milhares de pessoas sem máscaras circula no Twitter e no Facebook, mas não se trata de apoiadores do governo em julho de 2021, mas de uma passeata de trabalhadores em 1º de maio de 2017.

– Um vídeo que se tornou viral e que queriam mostrar como se fosse um assassinato em Cuba, é na verdade uma dramatização filmada durante uma cerimônia religiosa em Porto Rico. O material circula desde 2015.

Um conhecido comunicador, o mexicano Rafael Barajas Durán, mais conhecido como El Fisgón, também cartunista de esquerda, pintor, escritor e ativista político, publicou: “As campanhas de ódio da direita são baseadas em notícias falsas. Eles usam mentiras (fotos falsas, campanhas de boato) para reforçar seus preconceitos (e defender seus interesses). A verdade interfere em sua visão do mundo.

Como parte da velha tática de transformar a vítima em criminoso, Dominio Cuba denuncia que,

“É mentira que o governo de Cuba divulgua notícias falsas. Por que essa teoria da conspiração? Os investigadores forneceram evidências de operações de bot e trolling usando o Twitter, e a plataforma está completamente silenciosa. Por que será?”.


Também do InfodemiaMx, onde o pesquisador espanhol Julián Macías Tovar foi entrevistado como resultado de sua pesquisa em que demonstra como se orquestrou a campanha midiática #SOSCuba contra Cuba, foram exibidos vídeos e fotografias falsos veiculados nas redes sociais, como se fossem das manifestações na Ilha.

Nesta sexta-feira, o estudioso acrescentou, à lista de notícias falsas contra a Revolução, a publicação da conta de Twitter do gabinete da Alto Comissariada das Nações Unidas para os Direitos Humanos, Michelle Bachelet. A este respeito, Macías Tovar publica: Nova história de 3 capítulos:


– A ONU usa a imagem de um ativista revolucionário cubano como um manifestante contra o governo.

– A pessoa na imagem (@BettyPairol) denuncia a manipulação com sua imagem.

– O Twitter bane a conta de Betty Pairol por atividades incomuns.

Não se confunda. A verdade – como diria o programa de filmes políticos da TVC – precisa de nós.

Fonte: Cotidiano News